18 de julio de 2013

EL TORNILLO QUE SE ME CAYÓ

¡Hola señor@s!

Si... puede decirse que me he pasado casi mes y medio de vacaciones.
Bueno, en realidad no han sido unas vacaciones. Más bien ha sido un periodo de reflexión. Lo necesitaba sin saberlo desde hacía tiempo,  aunque supongo que esa sensación de "necesidad" me llegó de repente.
No me dí ni cuenta.
¡Es lo que tenemos las personas a las que se nos ha caído un tornillo!
Aunque pensándolo bien... a todos nos pasa ¿no?
XD


Lo cierto es que en ese proceso he escrito esta entrada varias veces. Siempre sin terminar. Como si aún me faltara algo por concluir. No se... no es que ahora haya descubierto nada nuevo. Sigo en "periodo de reflexión", aunque de otra manera. Supongo que he madurado.
Quienes soléis pasar por aquí a leer lo que escribo sabéis que no soy de esas personas que se regodeen en las propias desgracias. Me gusta entenderme como una "disfrutona" de la vida sin remedio. No me lo puedo remediar, me agrada la existencia.
Las crisis personales existen y son necesarias. Te hacen madurar, transformarte, y eso siempre implica una ganancia, pero también son acontecimientos propios, inalienables, profundamente interiores, y cuando uno pretende aprender de verdad debe vivirlos del modo correcto, y este es siempre el más intimista que permitan las circunstancias. Totalmente fuera de influencias externas.
Creo que es comprensible para todos. Y ahí es donde me he andado.
Nada importante objetivamente, aunque sí para mi.

Por eso no he querido escribir hasta la fecha. Nada de escritura ligera sobre prendas de vestir y nada de reflexiones profundas. Cada cual con su cruz, en ocasiones con dedicación absoluta, y siempre adelante. (aunque eso suponga darle unas vacaciones al teclado y también a l@s amiguit@s que me sufrís ;)
Sé que después de esta larga entrada incluso lo echaréis de menos, jiji  XD


Así, me gustaría manifestar mis disculpas a todas esas personas que me han escrito en estos días interesándose por  mi estado. Francamente ¡no me imaginaba que al otro lado del ordenador hubiera tantas personas leyendo anonimamente (o no tan anonimamente) este blog en distintas partes del mundo! - acostumbrada ya a no publicar, una se siente incluso importante :D - . Ha sido maravilloso encender el ordenador y leer cada email, comentario o mensaje en facebook. ¡Y también responderlos!  aunque ante la eterna pregunta del por qué de mi ausencia, me he limitado a apelar a la astenia primaveral, a la pesadez del levante o al exceso de trabajo en el verano. No es que hayan sido inciertas cada una de estas cosas. Todo influye. Pero creo que en resumidas cuentas han sido las preocupaciones las que me han tenido en la  inopia durante estos días.
¡Es el tornillo que se me calló!. Y una frase de Lao Tsé que leí hace poco en el  blog de una buena amiga psicóloga. (¡¡Muchas gracias Susana!!)
- para quienes os gusten esas cosas, os recomiendo leer "la huella de mi sendero"


"Los que siempre se preocupan por algo, no pueden disfrutar del mundo"



Que simple ¿verdad?
Pues bien, a mí, aunque sea así de "disfrutona", en ocasiones me cuesta.
Y sin incidir sobre los asuntos personales, sí que hay una historia que encontré hace tiempo y que creo que viene perfecta para explicarlo, si bien debo advertir que no sé si ocurrió de verdad. (aunque eso sea lo de menos)
(Aviso a los impacientes. Esta no va a ser una entrada corta)
XD




En una mina de África seis mineros se encontraban trabajando cuando accidentalmente ocurrió una explosión. La explosión dejó sellado el túnel de salida de la mina con los mineros dentro, eliminando cualquier posibilidad de escape. 
Los seis mineros se miraron en silencio. Todos conocían por experiencia la gravedad de su situación. Echando un cálculo tendrían oxígeno para unas tres horas, a lo sumo y si lo hacían bien, cuatro. 
Por ello, mientras esperaban a ser rescatados, decidieron que lo mejor sería tumbarse en el suelo y apagar las linternas. Debían ahorrar el consumo de oxígeno, por lo que lo ideal sería no moverse y evitar cualquier desgaste físico. Los mineros se tendieron en el suelo y se dedicaron a esperar.

No obstante, a oscuras y en silencio era difícil calcular el tiempo. 

Casualmente sólo uno de ellos tenía reloj y todas las preguntas eran dirigidas a él. ¿cuanto tiempo ha pasado? ¿qué horas es? Al cabo de un rato se escuchaban los suspiros. La desesperación por conocer la hora se iba apoderando de ellos y la situación se hacía insostenible. 

El jefe se dio cuenta de que de seguir así, la ansiedad les haría respirar más rápidamente y esto podría agotar el oxígeno antes de tiempo. Por ello tomó la decisión de que lo mejor sería no hacer más preguntas. El minero del reloj sería el encargado de informar del paso del tiempo, avisando a todos cada media hora.
Así, cada treinta minutos el minero del reloj informaba: "ha pasado media hora", y de inmediato se escuchaban los murmullos y resoplidos. A medida que pasaban los treinta minutos, la angustia se sentía en el aire. Cada vez más.

De este modo, y dado que cada media hora iba aumentando la tensión,  el minero del reloj se dio cuenta de que cada vez sería más difícil comunicar a sus compañeros el transcurso del tiempo, por eso decidió que la próxima vez que informara del paso de treinta minutos, dejaría en realidad pasar 45. De este modo nadie notaría la diferencia y evitaría la ansiedad de sus compañeros. 


Viendo el éxito del engaño, decidió que para la siguiente dejaría transcurrir una hora, y en la siguiente, una hora y media, y así sucesivamente. Los cinco mineros creyeron que había pasado tan sólo una hora y media, cuando en realidad llevaban encerrados casi cuatro. Sin saber ¡que lento se les hacía entonces el tiempo!


El equipo de rescate apuraba la operación, pero ya habían pasado casi cuatro horas y media y las esperanzas de encontrarlos con vida se diluían.

Cual fue la sorpresa que, una vez consiguieron abrir la salida, encontraron vivos a cinco de ellos.
Sólo uno había muerto de asfixia... el que tenía el reloj.

---

 Como os digo, no sé si la historia es real, pero lo que sí es cierto es que esto es lo que nuestros pensamientos, nuestras preocupaciones, nuestras expectativas, pueden hacer de nosotros.
Cada vez que en nosotros mismos construimos la certeza de que algo irremediable ocurrirá, nos ocupamos -conscientes o no- de que esa realidad se materialice, bien produciéndola por actos propios, o bien no llevando a cabo aquellos actos que la podrían evitar.
Y el mismo mecanismo funciona del revés.
Cuando somos conscientes de que algo bueno está por venir, cuando vemos en nuestra imaginación esa "luz al final del tunel", ponemos en ello nuestro horizonte. Y sin darnos cuenta redirigimos nuestra hoja de ruta.
Aunque eso no sea garantía alguna de triunfo, lo que sí es cierto es que pondremos en ello nuestros actos, porque ese horizonte que vemos definirá desde ese momento todas y cada una de nuestras intenciones.


En nosotros está redefinir ese horizonte. Encontrarlo si no lo hemos hallado aún. A veces funciona "engañar" a la mente, imponernos la felicidad o la ilusión como modo de vida para avanzar, aunque nuestro principal impulso sea el abandono. Imponerse a la mente para ver más allá, predisponer el cuerpo, acostumbrarse a esa nueva forma de vivir. 
Ese  es precisamente el significado de la palabra "actitud". (del latín aptitudine: postura, reacción del cuerpo ;  y actito: hacer algo con frecuencia, podríamos decir... acostumbrarse)

A algunos nos cuesta más que a otros dependiendo del momento en que nos pille. Y es que en ocasiones reinterpretar la hoja de ruta es complicado. Pero nunca tarde.

Las preocupaciones son sólo el aviso de que algo es diferente, de ahí la importancia de ser conscientes.
Siempre existirán piedras en el camino, a veces caminamos con ellas sin darnos cuenta, y a veces nos asustamos de  encontrarlas,  si bien,  uno corre el riesgo de perder el rumbo si decide quedarse en ellas. El destino del hombre es siempre continuar.
 Por eso, en caso de pérdida del rumbo basta con dar pasitos cortos hasta que por fin encuentras de nuevo el camino. Ese es para mí el significado de la frase anterior.



Y esa es la reflexión que quería contaros hoy, después de casi dos meses de búsquedas y reinterpretaciones.
Personalmente, sigo con mis pasos cortos. ¡Para mí ha sido todo un logro! Y es que hay piedras que para algunos son casi montañas.
Uno debe escalar esas montañas para ver por donde queda el camino.

Agobiarme por ello fue sin duda el tornillo que se me cayó.
XD



Me gusta esta foto a pesar de las sombras de los árboles sobre mi cara (orco de mordor, jiji ;) . En esos momentos casi estaba pelirroja a cuenta de mi obsesión por acabar con las mechas y sólo me maquillé un poco los ojos (algo difícil en mi!). Es bonita la sencillez, también en lo externo ¿verdad? Quizás también debiera cambiar eso  :)







¡Os mando un besito enorme! Y os doy las gracias por leer hasta aquí esta larguísima entrada.
Ni qué decir tiene que he vuelto, aunque ya sabéis que yo estas cosas me las tomo un poco por libre.
No puedo prometer que publicaré más a menudo, pero sí en cuanto pueda y tenga algo "divertido" o "interesante" que contaros (siempre a mi juicio, claro)


Espero que esteis pasando un muy feliz verano.
A mi me han prohibido el sol en dos semanas, suerte que el trabajo me ocupa gran parte del día, las siestas en casa sientan de fábula y para la blancura... funciona genial el colorete!
:D


Ya me iréis contando! 



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4 de junio de 2013

ANIMAL DE COSTUMBRES ;)



¡¡Saludos señor@s!!

No sé si tuvo la culpa la película Mogambo, pero siempre tuve el sueño de viajar a África y ¡a la sabana!.
Todo debe ser tan salvaje y tan físico que resultaría imposible no sorprenderse (como también resultaría imposible dejar de ser libre ¿verdad?).
Y Ava Gardner, señor@s, supo conceptualizar a la perfección toda esa esencia.
¿O hay quien pueda olvidar su posado en body de leopardo y medias de rejilla?
Las demás podremos intentarlo, pero nadie -NADIE-  podrá llevar mejor este estampado aunando del mismo modo sensualidad y elegancia.
¡El apodo de animal más bello nunca fue casualidad, querid@s!.
XD


Roberto Cavalli, el diseñador-aristócrata, decía que la moda debe poner a la mujer en el centro de atención con un poquito de riesgo.
Creo que quien conoce al dedillo sus voluptuosas colecciones sabe muy bien a lo que se refería.
(fué el señor que inventó la impresión sobre el cuero! y de ahí lo llevó a todo tipo de prendas -como esos pantaloncitos y faldas tan  monas que nos encantan ahora-)
Y es que siempre que me planteo aparecer por estos lares con un estampado por el estilo, conozco muy bien a lo que me enfrento. ¡Y no hay pesares por ello! Haya chonismo o extravagancia de por medio, una cosa es cierta: en el riesgo reside la diversión. Y nunca es grave arriesgarse cuando hablamos de estilismos ¿verdad?

Claro que el riesgo es asumible sin salir de lo clásico siempre que se respeten las reglas de oro (o eso leí en alguna parte):

1- La regla del uno (una sola prenda en leopardo)
No es necesario más. O correríamos el riesgo de parecer escapadas de un safari (como animal cazado)...¡o de carnavales!  ;)

2- La combinación con colores neutros. 
Sean blancos, grises, beiges, negros, marinos o colores piel. ¡Eso sí que es Hollywood!

3- La actitud Ava.
No hay nada más definitivo que una mujer con carácter.
Es cierto que todas somos dulces como la miel, pero cuando una se propone sacar de paseo al animalillo que guardamos colgado en el armario, damos a entender nuestro lado peligroso. Y ahí es donde va la actitud, como en todo lo que llevamos puesto.
Eso es algo para nada reñido con la elegancia. Porque ¿puede haber algo más elegante en mitad de la sabana que ver los andares de un leopardo alejarse?
Eso sí, bajo ningún concepto es necesario sacar las garras -salvo que pretendamos hacernos la manicura ;D -. Sólo en ese caso estará más que justificado que nos llamen "choni". Y eso no es algo que nos guste a la mayoría ¿verdad?


Yo añadiría una cuarta regla no escrita pero práctica de cara perpetuar nuestras prendas frente a los devenires de las modas: optar siempre por el estampado animal -natural- de toda la vida en tonos cámel y marrón, y huir en consecuencia de los atrevidos flúor, azules o rojos... Esto es algo que va por gustos, aunque ciertamente...salvo los pollitos teñidos que todos tuvimos de pequeños, ¡nunca he visto un animal de esos colores! Y, salvo que pretendamos emular al ecléctico y original David Bowie o al patrio Macnamara, de lo que se trata - en mi humilde opinión- es de parecer salida de una película de ambiente colonial de los cincuenta, y no de un shooting glam de los ochenta. Eso... ¡para las estrellas del celuloide que se lo puedan permitir!

Claro está que nunca hay reglas en la moda, por lo que al margen de toda norma, cada cual puede usar los estampados como les vengan, que para eso somos mayorcit@s y presumimos de criterio.
XD








Os dejo con mi vestido más primitivo. Ése que, pretendiendo emular al de pedigrí de D&G, fué adquirido gustosamente en Primark por poco menos de 20 euros. Con él me siento un poquito más salvaje y menos aburrida que de costumbre (y también un poquito Wilma), aunque como os digo, siempre respete las reglas de oro para "el clásico", que es lo que a mí me gusta.
Y es que el "leopardo" es lo que tiene. O te ensalza a las alturas del glamour o te categoriza como el epítome de la ordinariez y el mal gusto.


La linea quasi-imperceptible que separa, en "lo animal", lo chic de lo monstruoso.

XD


(para ver esta entrada con BSO ¡dale al play!)

Lou Reed - Walk On The Wild Side







































Gabardina marinera: El Corte Inglés (sección infantil). 
Puede llevar conmigo más de diez años. ¡Por algo es un clásico!

Vestido de estampado animal: Primark (año pasado)
Podéis ver más entradas con él aqui y aqui

Bolso: Primark (antiguo)

Salones: Marypaz

Labios: Llevo el "Sophisto" de MAC 
Creo que no se aprecia bien, pero es un color ciruela satinado muy natual.















¡Espero que os haya gustado la entrada!
Sé que siempre os pido disculpas por las ausencias, pero ahí vamos luchando con el ostracismo XD
Ni que decir tiene que esta especie de "consejos" modiles no lo son en modo alguno. Cada cual puede usar los estampados como le venga en gana, porque precisamente se trata de eso, de disfrutar con lo accesorio ¿verdad?. No en vano el leopardo es uno de los estampados más diplomáticos que existen (podéis buscar el grupo de facebook que hace alusión ello como signo de hermanación entre pijas chonis y punkis ;).
¡Una de esas verdades aplastantes que pueblan las redes!
Pero es que en realidad... tod@s tenemos un lado salvaje.
XD

Las fotos que acompañan al look fueron algunas de las tomadas en Córdoba, concretamente en el
Puente Romano. Me gustan tanto que tengo que compartirlas ;)



¡Os deseo un comienzo de semana formidable! 
¡¡Hasta la próxima!!
:DDDDDDDD




El animal más bello... con esta imagen ni falta hace decirlo ¿verdad?

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27 de mayo de 2013

CÓRDOBA: EL FESTIVAL DE LOS PATIOS!!



¡Hoola señor@s!

Sé que estabais esperando fervientemente una maravillosa entrada desde tierras bálticas - perdóname Alfonso XD -    pero hoy, después de todos estos días de vacaciones "bloggiles",  me he sentido en la necesidad vital de compartir con vosotros lo que vino a ser mi pasado fin de semana en España (como no podía ser de otro modo, claro :).
¡Es que el tiempo no acompaña a las prendas de abrigo! y bueno... Lituania siempre estará allí mismo, en ese rinconcito del Este de Europa que a los del Sur nos parece casi Ártico por eso de las temperaturas :D
Ahora mismo pienso en el abrigo y los guantes y me parece increíble que sólo hayan pasado quince días...


Y es que mi último fin de semana no ha transcurrido en otro sitio que donde mejor podría ser dadas las fechas: a dos horas y media en coche de mi hogar y entre florecillas y geranios ¡VIVA!
Para quien no ande muy puesto en cuanto a la agenda cultural andaluza no me andaré con demasiados rodeos: estuve, obviamente, visitando patios en Córdoba.
:D 







Este año ha sido mi primera vez, igual que lo ha sido para la ciudad eso de que la fiesta se haya declarado "Patrimonio de la Humanidad", algo en lo que visto lo visto, me afirmo y ratifico.

¿Sabíais que la fiesta de los patios tiene su origen a primeros de los años 20? Claro está que en aquella época era tan sólo una fiesta extraoficial entre vecinos.
¡Me encantan las fiestas de vecinos! la espontaneidad, la naturalidad... lo envuelven todo, y eso me recuerda un poco a todos esos valores tan complicados de encontrar hoy día salvo que nos perdamos en uno de esos pueblitos tan rurales como diminutos, donde la gente se saluda al cruzar, hablan pausadamente del tiempo, de los nietos, de la ajetreada gente de la ciudad... y las señoras pasan las tardes entre cacerolas y pucheros, con el cestillo de costura disponible, sentadas apaciblemente al fresco. Ese mismo fresco que quizás podría haber respirado yo en cualesquiere de esos patios que visité el pasado fin de semana, si no hubiera sido por la contrapartida que traen consigo la Unesco, los Patrimonio Culturales y, por supuesto,  la fama... porque hay que advertir que en ocasiones lo auténtico llega a perder esencia cuando se comparte a viva voz con el mundo, sobretodo si se trata de esas cositas que guardan su encanto precisamente por el intimismo.

Sin embargo, creo no encontrarme en condiciones de formular protestas al respecto. Yo misma he sido una de esas turistas que con su presencia ha desvirtuado un poco el marcado carácter familiar y privado que implicaron los patios en su origen.
(aunque  lo bueno de no haber ido nunca antes es que la experiencia se convierte en auténtica a pesar de las intuiciones históricas ¿verdad?)
 XD







Así pues, os dejo con el festival de la primavera, la explosión de colores y de aromas intuíbles, los espacios divertidos en contrastes y amables en estructuras, con ese alma tan femenina y tan tangible. Porque ciertamente, no creo que haya quien sea capaz de negar que detrás de cualquier patio debió existir como artífice una de esas grandes señoras de su casa, de esas que no pierden ápice de frescura en el vocabulario, y que se pasan la vida sin titubeos barriendo el zocalillo, recogiendo hojas y regando con alegría bajo el ritmo de un elocuente CD de tonadillera como banda sonora más apropiada.

Y es que a mí me gusta pensar que los patios en su día fueron un buen refugio para esa clase de señoras, que hacían y deshacían a su antojo de puertas para dentro, lejos de la brusquedad masculina y de los dimes y díretes de barrio (aunque ello no significara en absoluto que dejaran de importarles los cotilleos ;), disfrutando en la privacidad de lo que una misma es capaz de construir a su antojo, con todos esos conocimientos transmitidos de generación en generación, de abuelas a madres y de madres a hijas, heredando orgullosamente el gusto por las flores, por el detalle, por lo escamondao!  y por construir rincones sin importar el tiempo, edificando a partir de lo "bello" y de lo "efímero". Porque no hay mejor epítome de estas dos palabras tan cursis que cualquiera de las flores veis en esta entrada.
Pero es que nosotras somos muy cursis ¿verdad? XD

De modo que disfrutemos todos de nuestra primavera cursi, y de todas esas bondades que trae consigo también lo efímero, y que año tras año vuelve aunque sea en circunstancias distintas.

Yo me incluyo, como os digo,  entre todos esos turistas que con su presencia han desvirtuado el refugio de lo que las señoras de su casa construyeron como reflejo de los grandes placeres del hogar.
Aunque con jardines tan extraordinarios confieso que resulta complicado resistirse.

Sin duda, primavera en estado puro.
¡Que lo disfrutéis!







Para ver esta entrada con música, ¡dale al play!

^^Charles Trenet-Le Jardin Extraordinaire^^












































































Ni qué decir tiene que lo mejor de todo ha sido disfrutar de la experiencia con mi mejor amiga de la infancia.
Nos conocimos con cuatro años, me sentaron en su pupitre el día en que llegué nueva al colegio, y creo que el destino cumplió perfectamente con su cometido. Desde entonces nuestra amistad no dejó de crecer y crecer aún a pesar de las distancias.
No puedo más que darle gracias a la vida por estos regalos, y es que no creo que exista nada mejor en este mundo, además del amor, que una amistad como la nuestra.


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¡Muchos besitos!
Y disculpad mis días de abandono. Lo cierto es que me ocurren mil cosas últimamente que me impiden estar al 100%. Ya sabéis que una intenta llevar esto del blog del modo más "sano"  y ocioso posible, y eso pasa por respetar las propias prioridades, los descansos y el disfrutar un poquito de otras cosas cuando el tiempo acompaña.
Supongo que os ocurrirá lo mismo ¿verdad?

XD


¡Hasta la próxima!




Por cierto! Kàastlan - la empresa de complementos de mi amiga Victoria- participará la próxima semana en la Feria de la Moda de Diseño Independiente de Ciudad Real! Ni que decir tiene que estáis tod@s invitad@s :D










... ahora sí...
¡hasta la próxima!



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